Catrina Ceferina
La Catrina Ceferina:
Un legado de fuego y memoria
Una noche de carnavales, entre risas, luces y máscaras, decidí disfrazarme de cabaretera para trabajar de camarera.
No lo sabía entonces, pero aquel gesto inocente traería de vuelta la presencia de Ceferina, mi bisabuela. Ella fue cabaretera, una mujer de mirada intensa y alma libre, de esas que dejan huella incluso después de marcharse.
Al día siguiente, una caída de mi lesión de espalda me obligó a frenar.
Solo podía permanecer sentado, sin apenas moverme. En ese silencio forzado, con el fuego como compañero, nació La Catrina Ceferina .
Cada línea que el pirograbado iba revelando parecía susurrar su nombre.
Ceferina se manifestaba en la madera: su elegancia, su fuerza, su misterio.
El fuego dibujaba su esencia mientras el dolor me enseñaba a escuchar.
Comprendí entonces que La Catrina Ceferina no era solo una obra: era un renacer.
Un homenaje a esas mujeres que, como Ceferina, vivieron con pasión y valentía, y que siguen ardiendo en nuestra memoria como brasas encendidas.
La Catrina Ceferina es más que un pirograbado.
Es un puente entre tiempos, un retrato del alma que trasciende generaciones.
Fuego, madera y espíritu: tres elementos que cuentan una misma historia, la de Ceferina… y la mía.
Con fuego y amor

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