El comienzo
Hace menos de un año, se encendió una chispa en mi camino. Con un pirograbador sencillo y el alma temblando de emoción, comenzó a trazar fuego sobre madera… sin saber que también estaba escribiendo una nueva historia en mí. Eran cajitas al principio, pequeñas ofrendas hechas para regalar. Pero algo más grande se gestaba: el arte despertaba, y con él, mi voz, mi fuerza, mi esencia. Paso a paso, sin prisa pero con alma, el fuego fue abriendome senderos. Y hoy me encuentro aquí, compartiendo una colección de obras nacidas desde lo más profundo, creadas con fuego sagrado y corazón abierto. He crecido gracias a la luz de quienes me rodean, a cada mirada que ve más allá de la madera, a cada palabra que alimenta, a cada gesto que impulsa. Pero también gracias al amor que me habita… Porque cuando una crea con devoción, el universo responde. Cocoli Areta es más que un nombre: es mi altar, mi refugio, mi renacer. Gracias por caminar conmigo. Esto apenas es el comienzo del fu...